lunes, 1 de octubre de 2007

La casa en Otoño

Los primeros vientos del otoño traen brisas de color gris y las hojas caídas se llevan los proyectos en los que confiaba. Ya no huele tan bien como antes, y la cama está un poco mas fría. La casa vuelve a pesar, y hay que hacer un esfuerzo para no salir corriendo de unas paredes dolorosas de recuerdos. No suena la música, ya no hay películas, ni cena con velitas para dos. El problema no es este tiempo maldito que se empieza a meter en los huesos, ni no saber ya cuál es el camino a casa. Ni las preguntas sin respuesta, ni la incertidumbre de repente del mañana. Lo terrible es no saber si tus piernas tendrán la fuerza necesaria para sujetarme si me caigo.


Abrígame... sálvame...
de este frio mortal en la piel...
abrígame... sálvame...

Sálvame - Luis Ramiro
Imagen: El árbol de la vida, de Klimt