El Portal
Pasó el tiempo de las clases y las manos, de los cafés y las canciones, del otoño en mi cuarto y las pizzas recalentadas. Pasaron los días de música, los libros a medias, las notas en el abrigo. Se fueron mis ojos de lluvia, tu manos primerizas, un ligero sabor a tabaco, los boleros de fondo, las banderas, los miedos, los temblores, Bambi en el aeropuerto, donde estarás, Benedetti, tu almohada, un dibu con gafas, conciertos compartidos, tu mirada, los apuntes, las tardes en el cine, Coy y su barco, Arturo, Ismael y el comunismo, mi miedo de volar. Ya no nos quedan las caricias, ni los poemas, ni las canciones, ni los libros, ni siquiera nuestro olor. Ya no hay huídas pendientes. No zarpan mas barcos hacia Ítaca. Lo intentamos, pero nos alcanzó. Aquel oscuro portal donde me acariciabas cada noche no nos pudo resguardar...





6 ME CUENTAN QUE...:
uf! me ha entrado un sudor frío.
Hey! se parece bastante a las "cositas wenas", pero no mucho al mismo tiempo, la verdad.
Puff han pasado tantas cosas... y nos han desgastado tanto...
Algo queda. Queda la lista de pérdidas en el naufragio, triste pero hermosa. Queda el portal, y bajar los ojos al verlo por la noche algunas veces, y otras sonreír. Con una sonrisa grande. Supongo.
Besos, guapa.
Hermoso texto... me has hecho recordaaaar... :)
Tenemos referentes parecidos: Benedetti, Ismael, comunismo, Arturo, Coy (yo me niego a ver la peli, ¿tú la has visto?) supongo que es que somos de esa generación que creció con Espinete ;)
Un beso
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